Extrañas peticiones
Las cosas que pide la gente.
Por si acaso existen…
Las peticiones de los clientes pueden ser de lo más pintorescas. Cuando tiene un problema y nos lo plantea, centramos nuestros esfuerzos en proporcionarles la mejor solución, pero cuando no saben lo que quieren la cosa se complica. O lo saben y no lo saben explicar. Con el paso de los años hemos adquirido una capacidad adivinatoria que no supera la bruja Lola ni el oráculo de Delfos.
Pero la cosa se complica cuando directamente te piden productos que ni existen ni existirán, ¡ni existieron! Y que les suene el nombre, que una vez se lo llevaron (será en sueños), que me han dicho que se llama así, o ese de las letras de ese color o el del dibujito de la cucaracha (que luego resulta que es un caracol), o el que empieza con A (que finalmente era la Z). ¡En fin!…
Un entrenamiento a lo largo del tiempo ha permitido a nuestros vendedores contestar en infinidad de situaciones hilarantes, impertérritos, sin manifestar el descoj*** que llevaban dentro. Bueno, no siempre. Desde luego la trastienda ha sido en numerosas ocasiones lugar para el desahogo, reflexión, calma… y preparación para una respuesta impecable.
¡Qué importante es el uso del idioma! Recomendamos “Pasapalabra”.
Cosas que alegre e inocentemente pide la gente
Ahora lo ves, ahora no lo ves
Uno de nuestros clientes entra por la puerta, se dirige al puesto de caja y le pregunta a la persona que está cobrando…
– Si, hola, buenos días, ¿te puedo hacer una pregunta?
– Si, claro por supuesto, dígame.
– ¿Tenéis vosotros una toallita para zapatos dorados que al frotar con ella los vuelve plateados, y le vuelves a dar y se convierten en dorados otra vez…?
Algo para la carcoma de morro choto
¿La carcoma tiene morro?
Mire, tráiganos una foto de frente de la carcoma.
Sonriente si es posible.
Para limpiar los remustrones de la cocina
A saber qué serán los remustrones.
Palabra aragonesa tal cual creemos que no es, pero si alguien nos ilustra no tenemos inconveniente en incorporarlo a nuestro vocabulario
Producto para el coche de mi hijo, que es muy mono, pero que huele a rata muerta
No sabemos si el mono era su hijo o el coche.
Lo del olor suponemos que era el coche.
Busco carbón activo para hacerme una mascarilla casera para las axilas.
¡Qué peligrosos son los consultorios y más aún las redes sociales!
Zanurio para las moscas
Aunque no tenemos zanurio creo que el cliente quedó satisfecho. O satisfecha.
Supusimos que no era para alimentarlas sino para deshacerse de ellas, cosa que comprobamos al no obtener queja posterior por su efectividad
En directo
Para sortear la dificultad que plantea dar explicaciones, mejor mostrar el problema directamente. Como el caso de aquella señora que sin ningún reparo extrajo de su bolso unos gallumbos masculinos, de talla enorme, amarilleados y quería un producto para limpiarlos o blanquearlos.
Nada en contra de su honrosa petición, pero tal vez de escasa elegancia al mostrar la prueba del delito en el mostrador a la vista de vendedores y clientes.
Se fue con la solución (eso sin dudarlo), seguida de unas, tal vez no tan discretas, risas.